información
sobre la Comarca y la Patronal:


Presentación

El sector del metal en la comarca del Bages

Historia de la Patronal


 
 
 

 

 
. PRESENTACIÓN

Manresa, que por diversas circunstáncias parecía haberse detenido, en relación a otras ciudades industrializadas de Catalunya, dispone ahora de una situación favorable para cambiar esta dinámica: buena situación geográfica, disponibilidad de suelo industrial, inmejorable red de carreteras, Escuelas Técnicas y de Formación Profesional ubicadas en la ciudad, y, sobretodo, un empresariado activo que percibe estos hechos y que apuesta por el futuro.

Los metalúrgicos del Bages estamos satisfechosos de ser líderes en innovación y tecnología, así como de constatar como nuestro sector es el primero en cuanto a número de trabajadores, valor añadido a la producción y cifra absoluta de exportación.

Esto se ha conseguido con una gran diversificación de nuestras empresas en cuanto a volumen y especialización, desde pequeños artesanos, empresas medianas de subcontractación e instaladores industriales, hasta grandes empresas fabricantes de maquinaria y bienes de equipo.

Frente a todo ésto, la Patronal, con independencia de otras tareas que le son propias, da soporte e impulsa las iniciativas que surgen de sus asociados y que, en este caso, han supuesto un gran esfuerzo humano y económico.

. EL SECTOR DEL METAL
. EN LA COMARCA DEL BAGES

La tradición metalúrgica de Manresa y su comarca cabe situarla documentalmente hacia el año 1323, en que bajo la invocación de los santos Mateo y Eloy existía un gremio que agrupaba diferentes oficios relacionados con la manipulación de metales: herreros, cerrajeros, cuchilleros...

En los siglos XVII y XVIII, adquieron importancia los claveteros y los armeros, y ya en el año 1717, Manresa era uno de los pocos centros en los que, la Junta Superior de Gobierno de Felipe V autorizaba a fabricar armas, y a partir de 1721, los armeros manresanos, a la vez que se especializaban, daban trabajo a maestros de otras poblaciones catalanas.

EL SECTOR METALÚRGICO MODERNO

El nacimiento del sector metalúrgico, entendido en un sentido moderno, no se producirá en el Bages hasta el siglo pasado con el desarrollo de la industria textil.

El procedimiento fue el siguiente: en un primer momento, carpinteros y cerrajeros colaboraron en la reparación de maquinaria textil y más tarde, algunos se especializaron en mecánica textil o en la fabricación de maquinaria. La necesidad de buscar nuevos materiales de hierro dio lugar al nacimiento de fundiciones, la primera de las cuales se estableció a mediados del siglo XIX.

Éstas se dedicaban preferentemente a fundir piezas tanto para máquinas textiles como de vapor y a la fabricación de elementos diversos de soporte para la construcción (columnas, vigas, barandas), es decir, el desarrollo del sector textil convirtió al sector metalúrgico en auxiliar del primero, siguiendo las pautas del proceso de industrialización clásico.

Se dedicaron desde la fabricación de peines, lizos y máquinas de hilar, hasta la construcción de plegadoras, barras de transmisión de fuerza motriz, ruedas dentadas, husos, lanzaderas... Esto implica que hacia el año 1890 hubiese unas setenta empresas del metal en Manresa.

SIGLO XXI: IMPULSO CONSIDERABLE

A principios del siglo XX inicia su actividad una gran empresa dedicada tanto a la fundición como a la fabricación de coches y vagones de ferrocarril. Durante la guerra civil (1936-1939), el sector metalúrgico adquirirá gran importancia, sobretodo en lo referente a la construcción de obuses y otro material bélico, y una vez terminado el conflicto, continuará estrechamente relacionado con el sector textil hasta la crisis del año 1962 en que algunos empresarios del metal empiezan a introducirse en otras actividades relacionadas preferentemente con el sector del automóvil, pero también en la fabricación de contadores de gas, volquetes, maquinaria diversa, etc. Un crecimiento considerable del sector lo convierte en el más importante después del textil, de forma que en el año 1971 había 495 empresas dedicadas al metal, con 5.715 obreros.

La crisis mundial de 1973 que incidió en el Bages a partir de 1977, hará que el número de empresas del metal se reduzca a unas trescientas. A partir de ese momento, los empresarios del Bages buscan encargos en otros mercados geográficos, fundamentalmente del Área Metropolitana de Barcelona, llegando incluso al resto del Estado Español, y empieza a adquirir importancia la especialización de la pequeña y mediana empresa en unos productos determinados e incluso la subcontratación.

PRIMER PUESTO EN EL BAGES

Hoy en día, el sector metalúrgico del Bages ocupa el primer puesto comarcal tanto en lo que se refiere al número de obreros y empresas, como en relación al valor añadido de su producción, lo que demuestra que las empresas metalúrgicas ha salido reforzadas de las crisis y han mejorado su capacidad tecnológica y productiva. Espíritu empresarial abierto y competitivo, maquinaria especializada, plantillas de gran profesionalidad y una aceptable adaptación a las nuevas tecnologías justifican el papel fundamental que juega hoy el sector.

El espíritu de superación empresarial, junto con la creación de nuevas infraestructuras, confiere al sector metalúrgico un notable papel dentro de la economía comarcal que probablemente se intensificará en los próximos años, dada la cantidad y calidad de sus equipos personales y materiales.

. HISTORIA DE LA PATRONAL

La Patronal Metalúrgica del Bages se fundó en el año 1977, si bien en sus inicios se denominó Unión de Empresarios Siderometalúrgicos de Manresa y Comarca (UESMCO); es por ello que nuestra historia es breve en el tiempo, pero intensa en relación a las circunstancias vividas en estos últimos años. Los comienzos fueron difíciles, el momento político y social del país era delicado y el empresario tuvo la necesidad de unirse ante el vacío de poder que supuso para todos la transición democrática.

Los metalúrgicos recibimos las consecuencias del momento más que otros sectores, por ser el nuestro el de más nivel de desarrollo y mayor número de asalariados. En aquel tiempo la principal meta de la Patronal era ayudar a la supervivencia pura y simple de las empresas y por lo general la cuestión laboral era prioritaria; en el transcurso del tiempo, se ha entrado en una etapa de más normalidad, en que las relaciones entre empresarios y trabajadores, tienden a ser más libres y menos mediatizadas por la coyuntura política del momento; en este sentido, también la Patronal se ha adaptado a esta nueva situación y hoy -sin dejar de participar en la negociación de los respectivos convenios- la tarea prioritaria es dar servicio y apoyar cualquier iniciativa que pueda ser útil para el asociado.

La Patronal inició sus actividades en un local del Paseo de Manresa donde un grupo de empresarios, por mediación de una Junta rectora, consiguió la unión de todo el sector, esfuerzo que fue continuado por los cuatro Presidentes habidos en once años de existencia.

Hoy, tenemos ya, una Sede Social en propiedad, donde está centrada nuestra actividad; podemos afirmar que la capacidad de aglutinar la industria, el comercio del metal y los servicios relacionados con este sector, junto a nuestra unidad, han sido la clave de nuestra fuerza.

Esta es la línia que hemos heredado y en la que seguimos para satisfacción y orgullo de los que nos precedieron y los que en un futuro nos substituirán.

 
 


 
 


WebSite 1.3 by ZVL